sábado, 10 de enero de 2015

Día lluvioso... dejándote atrapar.

Cuando llueve, todos cambian, o tal vez, quedan al desnudo, dejan de fingir.. que se yo!

Corren, se enojan, se pasman o se desencantan.

Siempre me ha producido curiosidad, y algo de molestia, estas reacciones.

Todo se vuelve un caos. Los rostros, humores, los pasos, las actividades, el tranque, los saludos. Absolutamente todo cede, quedando rezagado a segundo plano, dando paso a la gran protagonista, la lluvia.

Los seres humanos descienden a estados antagónicos, casí depresivos o al borde de la histeria o la agresión, en los cuales, ven cada minuto de lluvia como "el desastre"... como una pérdida de tiempo o un jeroglífico por resolver....

Surgen preguntas existenciales profundas (realmente estúpidas). ¿Cúanto durará?,  ¿Ahora cómo llegaremos? ¿Ahora que haremos?.... ¿ Y ahora qué?...

Ni bien empieza a llover, valga la redundancia,  empiezan las quejas, los sinsabores y lamentos por doquier...así como los arrepentimientos y maldiciones de todo tipo... Las añoranzas y la nostalgia también toman su lugar en la fila de emociones que provoca nuestra invitada inesperada.

Los que están dentro de un bus, de modo instintivo empiezan a quejarse porque sienten calor...
Aquellos que están en una oficina o espacio cerrado, no soportan el frio...
Quienes caminan detestan las gotas, los charcos, lo peligroso y resbaladizo que se tornan los suelos y huyen de los carros presurosos que los salpican al pasar y evitan a la gente que se cruzan en sus atormentados caminos.
Las calles se paralizan. Los parques quedan solitarios cual pueblos fantasmas. Todo se pasma. Todo se espanta, adquiriendo un tono lúgubre que de modo inevitable impacta e influye las mentes más débiles que se encuentra en su andar.

La gran mayoria maldice los cambios climatológicos, por los planes arruinados, los peinados pasmados y trajes ajados, las hojas estropeadas, el no haber llevado botas, paraguas o capote, el no tener abrigo. El no tener caro o tenerlo. El andar sola en la calle o peor aún, andar en grupo. El tener una cita o tristemente, no tener ninguna. El ser viejo o  muy joven. El traer shorts o traje, zapatos o sandalias. El  haber salido de donde salieron o el haberse quedado en el lugar en el cual "la lluvia los atrapo"... Y estàn aquellos que lamentan no estar con la persona amada, así como muchas agradecen no estar con aquel que las extraña...

En fin, que todo incomoda! 

¿En serio?
¿La lluvia, ya sea llovizna o tormenta, tiene tanto poder sobre nosotros?
¿Puede arruinarnos el día, noche o madrugada?
¿Puede influenciarnos de modo tan caótico?

En un mundo paralelo, y sin ser agricultor o meteoróloga, la lluvia sería mucho más valorada. O por lo menos, no nos sentiríamos tan agredidos por su espontánea llegada...

     Por mi parte, cuando llueve es muy probable, que si me ven en la calle, observen mis pasos mucho más lentos. Y sin estar dentro de una crisis catatónica me mantengo en un estado de casi vigilia sin poder responder a los estímulos externos de las personas que pasan a mi lado, ya sea corriendo, gritando o con gestos desenfundados...
Es que me separo de  los carros que salpican, pitan y frenan, de los choques y los tranques--. y la lluvia no me afecta, por lo menos no de modo negativo. Sigo mi camino sin paraguas, sin periódico sobre mi cabeza. Por cierto, sin mi cabeza agachada y con una sonrisa en los labios.

Es en estos momentos de lluvia que dejo salir a aquella que vive "atrapada" dentro de mi cuerpo, alma y psiquis y que insiste en subsistir, en zafarse.

Para ser sincera, me lleno por lo menos momentaneamente de ansiedad, miedo e incertidumbre... Y mi niña interior me dice que no pierda la calma, que no me deje abrazar por el pánico. Que no es ácido ni veneno, solo gotas transparentes, cual perlas. Es agua!!!. Solamente agua!!! Agua, si!, pero sin escapatoria.

Y es ese el problema! Al tropezarnos con la lluvia, sin previo aviso, no sabemos cómo quedaremos. Pero con suma seguridad, estaremos al final expuestos. Totalmente desnudos, como realmente somos.

Sin trampas, tapujos ni atajos. Si no escapamos a tiempo, si nos dejamos abrazar por ella, el resultado final será el ser auténticos.
No hay de otra. No subsisten ya las máscaras ni maquillajes ni peinados elaborados. .... Ante la lluvia, no hay saco que oculte tu verdadera figura ni faja que no deje al descubierto tu pronunciada panza... Y es que la lluvia se escurre en tí, dejando tus ropas cual guante.

Es un hecho cierto. la lluvia todo lo barre. Todo lo saca, todo lo muestra. Te expone dejándote sin defensas. Tal vez por ello, produce tanto revuelo en aquellos que quedan bajo su embrujo.

Te reto.
Inténtalo. Baila con "ella".
Sorpréndela y acepta su plática.. su compañia...

Que hay que tener valor. Valor del bueno y algo de locura para bajar el paso cotidiano en un día lluvioso cualquiera.
Para no dejarse amedrentar antes sus gotas "limpiadoras de toda  falsedad"....

Que has de quitarte tus tacones, ante el constante riesgo de irte al desmadre si insistes en huir, en correr con ellos.

De nada te servirá si usas Mac, Estee Lauder o Mary Kay... Tus lágrimas serán negras o en el mejor de los casos, de colores varios, cual arcoiris. Con mucha suerte no pareceras un mapache...
No hay blower que un día lluvioso no pueda vencer ni planchado que no pueda desaparecer.
Pero si la dejas fluir, si te dejas envolver dentro de ella, será tu momento de juego, de
liberación y autoaceptación. Puede ser tu catarsis, tu revelación, la respuesta a mil preguntas que solo a tí te interesan.


Momento en el que te ves tal cual eres, y descubres que esa es tu realidad, la cual has de aceptar porque no hay otra opción. No hay m.ás salidas. Todo lo demás es mentira!

Tu otro yo es engaño y falsedad.

Es el juego que amas, en el cual crees y vives inmersa día tras día desde que despiertas hasta que te rinde el sueño.

Es vanidad, ilusión, fantasia. Esa ... mi querida amiga, esa no eres tú.

La verdadera tú es aquella que sobrevive  a la lluvia. Aquella que no huyó. Que no escapó y la enfrentó.

Y si tienes con quien caminar, a quien abrazar, besar y compartir bajo un día lluvioso, sientete afortunada pues con seguridad te acepta y te ama tal cual eres.

Ha visto tus sombras, tus quiebres, tu interior.
Conoce tu susceptibilidad, tus temores y complejos y sigue alli... Continua a pesar de aquello.

Si un día lluvioso caminas agarrada de la mano...confiada, sonriendo, sintiéndote amada... a ese no le pierdas el paso, no lo dejes ir, que no se te escape...

La lluvia pasará. Es transitoria. Más el amor permanecerá...  tras un día lluvioso. 
 

 

miércoles, 7 de enero de 2015

El Indigente.

Te observo con asombro y pesar.

¿Dónde está el joven aquel, atractivo, corpulento, inquieto que conocí y amé?

Tan vivaracho, bailarín y fuerte que engañaba con su carisma cuidadosamente elaborado a grandes y pequeños, que encantaba a todas con solo el brillo de su sonrisa y la humedad de sus labios...

Recuerdo tu cuerpo, tus gestos y modo desenfundado de andar... tu seguridad falsa disimulada como "poco importismo" al tratar, al mirar.

Eras todo un rufían, siempre lo fuiste pero encantabas....con tus mentiras, con tus disfrases y tus excusas siempre inventadas!

y que decir, de lo "Don Juan" que resultastes... por decir lo menos.  Siempre tras las faldas de alguna mujer, de una nueva conquista, dejando a tu paso, suspiros, lamentos y corazones destrozados de aquellas que en tí confiaron... Mujeres que al final  terminaron odiando el día  que te conocieron y se dejaron enredar.

Tú siempre tan activo y jugueton, aún cuando fueses algo mayor.  Eras un "niño grande", mimado en el fondo, aún cuando nunca lo reconociste...

Quienes te odiaban, lo vaticinaron: "Ese muchacho terminará mal, muy mal!!!", "Tal vez termine de "recoge latas" " decían desde sus ventanas las vecinas al verte pasar con tu sonrisa sarcástica que se convirtió, con el pasar de los años, en tu sello de identidad.....

Con tristeza y algo de enojo, he de reconocer que terminaste peor que las más nefastas predicciones... Y Yo...yo aposté a tí, sin siquiera dudarlo. Veía tu "estrella", te sentía diferente!!! Adoraba tu audacia, tus ocurrencias, tus desvaríos...  hasta tus equivocaciones.

Muchas personas apostaron a tí. A tu favor, al punto de la idolatría. Pensabamos  que tu "viveza callejera" te llevaría lejos... que  tu "inteligencia no explotada" saldría a relucir el día menos pensado, a tu favor y para acallar a las viejas bochinchosas que no daban "un real" por tí.

De modo muy personal siempre creí que llegaría tu momento de éxito, de brillar y sobre todo de aquietarte...de "sentar cabeza" como dicen los viejos y como me expreso Yo ahora, con casí medio siglo a cuestas...

Pensé "cuando se canse de saltar, de inventar, de tremenduras.... le irá bien", "tiene todo para ser feliz: juventud, belleza, inteligencia, salud y fuerza"...

De todas mis expectativas, sueños e ilusiones, ninguna.... ni una sola se cumplió... Poco a poco, pero con seguridad fuiste matando la fé y el amor que las personas te profesaban. Aniquilastes corazones, sueños y esperanzas. Transformaste sonrisas y ojos de aprobación en muecas retorcidas de rabia, de asco y miradas de decepción y desesperanza... Solo tú, sin ayuda de nadie, con tus decisiones alocadas, con tus impulsos perversos y luego con tu maldad innata!.
Siempre maquineando cual ayudante del mal, siempre haciendo daño sin aparente explicación.

¿Cómo pude yo soñar con un destino diferente para tí?
¿Cómo pude ser tan ilusa e inocente en creer que tu final no sería éste al que ahora me enfrento?

Me duele en lo más profundo de mi alma, pero he de reconocer que con tantos dones en tí, todos se escondían, se empequeñecían ante tu gratificante sensación de hacer el mal a todo aquel que bajase sus defensas de modo inocente ante tí.  


... y llego ese momento en el cual no podía disimular tus faltas. Eran evidentes, llamativas y demasiadas.
Traté de justificarlas, y caían sobre mí abalanchas de pruebas que desenmascaraban tus andanzas... que mostraban tu verdadero rostro, el que yo trataba de ocultar día tras día, ante extraños y propios.

Siempre minimizando tus errores como tropiezos juveniles, luego con excusas y perdones deliberados, tan falsos que ni yo me creía,  escudándome  en las malas amistades y en un poco de mala suerte...
Explicando que siempre estuviste en el momento equivocado haciendo lo que no querías hacer, pero que te empujaron...

y henos aquí, frente a frente... años despues. Nos topamos en la calle y entre la sorpresa y el disimulo, la tristeza no me permite reconocerte. No es el tiempo pasado, no es lo distinto, ni siquiera lo acabado... Siendo tú has dejado de serlo... Eres solo una sombra que vaga... eres derrota, desvarío, ausencia...  Es lo triste de tu andar, la melancolía de tus pasos, lo gris de tu mirar y las hendiduras de tu alma que hacen aún atractivo tu demacrado rostro.

Y me digo, qué hiciste de tu vida! Cuantos dones desperdiciados! Cuantos sueños rotos por tu causa!
Cuantas noches sin dormir por tu memoría!.Cuantas preguntas sin respuestas! Cuanto amor, si! cuanto amor que se quedó en la orilla esperando que tú lo recogieras!

No me parece justo, para tí ni para quienes te amamos que pulules como macabra sombra en las esquinas de la calle que antes albergaba tu casa. Que recorras ahora con pasos zigzageantes y temblorosos esas calles que te vieron crecer, correr, reir y enamorarte.

Ruego a Dios no volverte a ver. No cruzarme en tu camino. No volver a ver tu rostro con esa mirada sin tiempo, sin ilusiones y con ese vacio eterno....
No quiero verte en esta condición, reducido a menos que la nada. Deplorable, disminuido, ensimismado cada vez más...

Es por ésto que te agradezco tu decisión de partir.  De no luchar más. De no dar de qué hablar. De no acumular aún más malos recuerdos.

Sabia decision de rendirte ante lo inevitable, sabiendo con seguridad que no cambiarías y que ya nada en tu destino podría tener un feliz final.       

Hoy, años despues,  te veo en los rostros de aquellos indigentes que pasan a mi lado, de aquellos que me piden un "dine, un cuara o un centavo". Te siento al tocar sus ásperas manos y llega hasta mí tu calor con el aliento caliente y nefasto de sus cuerpos...

Ellos siguen luchando. Su día a día,  su procesión, su calvario por sobrevivir...

 y tú, astutamente desde que estrella me miras?

Inteligente, vivaz hasta a la hora de partir!!!  De irte a lo callao sin chistar, temprano antes de tu inevitable final ...



Pocos te lloraron. Muchos se sintieron aliviados.

Yo me siento en paz por que con tu temprana despedida, lograstes acallar las premoniciones de las viejas aquellas que apostaban con seguridad cual seria tu final.

Final que nunca vieron. Calles que nunca recorriste.Triste espectáculo que para nadie interpretaste porque fuiste inteligente, vivaz una vez más!
Hasta a la hora de partir de este mundo terrenal! 

martes, 6 de enero de 2015

Elisa, como vaso de agua...

Así la llaman "como vaso de agua"....

Como vaso de agua, que no se le niega a nadie.

Así era la chica del barrio aquel.

Llamémosle Elisa, solo por humanizar y por respeto a la protagonista de mi historia...

Elisa es una chica cualquiera, de esas del monton, veintianera llegando a los treinta. Edad de la madurez o por lo menos eso espera. Soñadora, coqueta, inquieta, fuerte por fuera, soberanamente frágil por dentro... Amiguera, traviesa y curiosa, con ganas de vivir, aprender y descubrir...  Con poca suerte en el amor, pero mucha experiencia en lo carnal, en lo sexual, muy a su pesar.

Que le antecede una mala fama por estar siempre acelerada. Dando pisadas alargadas para llegar al final cuando recién empieza una relación. Siempre dispuesta a dar, a entregarse de modo nada solapado. Sin disimulo alguno. Con sus atributos, siendo muchos, abiertos de par en par. Sin morbo, sin tabues ni conflictos moralistas que la envuelvan...

Alegre, cautiva y cautivadora. Presa y cazadora... Perseguida y acechadora... Dejándose seducir por todo aquel que con ella quisiera pasar un buen rato, largo o corto, dependía del hombre porque ella era descomplicada, de "fácil amar".... con la que era fácil comenzar y aún mucho más fácil terminar.

Siempre atenta a "las señales" que le envian los posibles consortes masculinos... para entablar una conversación amena pero breve que inevitablemente terminara en cama.

Elisa sin saberlo actua como vaso de agua... que una vez saciada la sed de aquel que la tomó, la desecha... cual trasto lanzado al lavaplatos para ser reciclada mediante la magia del agua y el jabón, dejándola como nueva, presta para que otros más puedan tenerla a su disposición.



... Como vaso de agua, siempre utilizada. De la única manera en que se siente "bien tratada".... con ansiedad, con apuro, a lo clandestino, con urgencias para luego albergar en ella un sentimiento de mayor vacio que el dejado en el encuentro anterior.

Asi es ella, como un gran vaso de agua. Frio o caliente, pero como el vaso aquel que no se niega, que se regala, que se entrega de manera totalmente gratis...

También es transparente. No engaña ni miente. No es una prostituta, tampoco es una chica promiscua. (Es en este momento que Ud. querido lector, se sorprende y gira su cabeza de un lado a otro, en señal de desaprobación, porque piensa que Elisa es una gran puta....) ... Le aclaro: tal vez, solo tal vez, es un poco regalada...

Es una ingenua al creer, maliciosa al querer y lastimada al dejarse vencer...
Repito, no practica la infidelidad. No cree en los amantes, en orgías ni en trios.
Es leal, sincera y honesta. Atributos subutilizados, poco valorados y nulamente observados por el destello palpitante y embriagador de sus pronunciadas caderas y su cadencia al andar ... 

Abierta cual libro interesante que muchas manos han leido, con sus páginas manchadas, con olores quizás nauseabundos y con dobleces por doquier y a pesar de ello, aún con historias por contar, mundos por conocer así como cielos y soles por descubrir... y demasiado amor por ofrecer.

Le gusta amar y que la amen. La enloquece el amor y todos sus paradigmas, misterios y enredos.
Le gusta el compromiso, las atenciones, los mimos, la galanteria y los juegos previos. Le encanta el arte de la seducción y el flirteo... Lo sabe jugar muy bien, aunque siempre resulta perdedora. Al parecer, el orden de los factores sí afecta el producto...

Solo entrega lo que considera es lo mejor y único que tiene para ofrecer, su cuerpo, sus caricias, besos y momentos.

No sabe hacer más. No le enseñaron a más.

Está sedienta de afecto. Muere por aceptación.

Lo ve como un trueque justo, favorable... un intercambio más necesario para ella que para cualquier otro, con amplias ganancias que persigue una y otra vez... compañía, conversaciones, alegrias, apoyo, salidas, risas, placer, protección.       También amargas despedidas, confusión, vacío y dolor...

Elisa entiende vagamente lo que es que es una relación, pero siempre tiene una en ciernes, en su vida o en el salón de "espera".
No ha apagado una vela, cuando ya va prendiendo otra...

Y vive confundida.... que para ella es lo mismo compañia que el sentimiento de no sentirse sola por ratitos, el sexo y el amor, el amor y la necesidad... Confunde "el soy utilizada" por la tan trillada frase "éste... éste sin duda me ama" y va de hombre en hombre dando tumbos sin cesar, absorta en el mismo ciclo una y otra vez, en una espiral empinada sin parecer que podrá detenerse en algún punto de su trajinada vida... 

Sabe que ya van muchos, y sin embargo, lo sigue intentando.
A pesar del que diran, de las miradas desaprobatorias, de los murmullos y cuchilleos al ellar pasar...

Tiene fe absoluta en que en algún lugar él la espera. No sabe cuando ni quién sera, mucho menos cómo... Lo cierto: Ël la busca, la necesita y la desea, solo que aún no la ha descubierto...


Sus vidas aún no han hecho "click" pero lo siente cada día más cerca. Lo presiente, lo adivina. No tiene idea
quien será, pero existe. Está alla afuera. Puede ser cualquiera. Solo debe estar atenta, receptiva y dispuesta... Lista para dejarse "atrapar"...  Puede ser aquel que hoy en la noche le sonreira... o quien le mandó ayer su número de celular anotado en un papel... o el hombre aquel que la sigue todas las tardes desde su auto, camino del trabajo a casa...o el tonto del trabajo que no se atreve a acercarse, por miedo a su "fama" pero que ella sabe, que es por él en silencio, admirada.


No tiene certeza quien la sacará de este torbellino de amor en el cual
vive, pero lo siente cerca...Cada día más cerca... Por tanto, sigue atenta ... a los gestos, miradas, sonrisas y ademanes de todo hombre nuevo que llega a su vida... presurosa  a darle el sí a sus avances, con la esperanza de que éste sea el definitivo...

Con la esperanza de ser, por enésima vez, la "elegida"... entre tantas aguas que existen en el mercado, unas de colores, otras con sabores, aquellas aromatizadas, algunas nacionales, otras extranjeras. Todas más caras e inaccesibles que ella... pero todas compitiendo por ser tomadas...

      Mientras tanto, Elisa, transparente, sencilla, descomplicada y demasiado barata, sigue encaramada en su montaña rusa, dando vueltas, bajones y subidas, regando su agua en cada curva o en cada zigzageo mortal de su andar... 

y sigue a la espera... como un vaso de agua más, que no se le niega a nadie y que con seguridad aplaca la sed...  

de a momentos, de a poquito... por raticos.... pero de que aplaca la sed, la aplaca!!!
       
 
  

lunes, 5 de enero de 2015

La verdad, a medias.

De golpe.
Sin anestesia.
Lo Presentia. Así lo supo y  finalmente se enteró... Se levantó un día cualquiera a su lado  y lo que daba por cierto no lo era.
Su mundo actual colapsaba y despertaba a una realidad: Siempre le habian mentido...
Lo vivido no era parte de su mundo, sino totalmente lo contrario.

El se lo admitió. Se sentó a su lado. En la cama. Vaya lugar!!!
Y le reveló la "crueldad".

"Crueldad" dicese de una clase de verdad más alla de la necesaria, con todo tipo de detalles y aberraciones que produce en el oyente o receptor, sorpresa, angustía y horror. Cuyo único objetivo es herir y ofender a quien escucha.  

Con horror debió admitir que lo que daba por sentado: su amistad, lealtad, amor, confidencias, hasta su "propia sexualidad" eran falsas. Que realmente no sentia nada por ella. Aún peor deseaba verla mal, caida, sufriendo e inclusive la odiaba, antes evasivo y en silencio. Ahora de manera burlesca y directa, confrontativo, con sarcasmo e ironías incluidas...

Él, liberado, abierto a su verdad... a medias. Ya no debía fingir ser un hombre. Solo le bastaba con soñar, con recrearse, con sentirse satisfecho y confiado en que ya no tendría que ser obligado a actuar frente a una mujer.
Ya no era necesario. Habia quedado claro!
Era evidente que le daban asco!!! 

Ella no sabía que hacer con su propio sistema de creencias y por consiguiente con su Fe y sus valores, al descubrir esta verdad. Que él no era y mucho menos es lo que aparentaba!

Sabia de casos. Habia escuchado historias ajenas, lejanas en las que a cualquiera le podía ocurrir! De hecho, en este mundo actual, donde más pesa la apariencia, el poseer, el fingir  y ser importante que el ser honesto, transparente y humilde, tenía conciencia que este tipo de estafa personal  es bastante común y que en un abrir y cerrar de ojos podemos enterarnos que nuestra vida era un teatro, y una de esas obras baratas, cursis y cuya taquilla nunca se llenó....en la cual todos, familiares y amigos, saben que es mala, menos sus actores principales.

Sabia de casos. De hombres que se pintan de diversos colores, para ocultar su "otro delicado yo, su debilidad, sus preferencias"....

Lo triste de esta historia es que la verdad siempre estuvo antes sus ojos. Solo que ella nunca lo quiso ver, mucho menos enfrentar... Negación total y absurda, tal vez autoprotección... Era demasiado doloroso para ser cierto. 

Y ahora, cómo manejaba la sarta de emociones y sentimientos que la embargaban?
¿Porqué sentía culpa? ¿Cómo lidiar con la verguenza? ¿Porqué sentía "pena ajena" si ella no era quien habia fallado?
Al contrario! Confió! Siempre dió lo mejor de sí.  Siempre lo defendío a ultranza!. Siempre creyó en él, sin imaginar que  a sus espaldas y en su ausencia, realmente fantaseaba aniquilándola con saña...

Había llegado el momento impostergable.
La última conversación. Todo debía quedar plasmado en papel.

Lo que una vez fue carne, pasión, llanto, sonrisas al borde de carcajadas, complicidad y seducción habia quedado reducido a este gran sentimiento de incomodidad con miradas furtivas de melancolía por parte de ella y de odio frontal, provenientes de él.

¿Cómo mirar de frente aquellos ojos que  una vez le sonreían escondiendo tras sus pupilas punzantes cuchillos prestos a atacarla?....
¿Cómo podria desprenderse de aquellas sus tan conocidas manos y brazos que hasta hace poco la acaricibian y rodeaban su cuerpo con deseo y lujuria, aparentando amor y entrega, cuando en realidad sentian asco y solo deseaban hacerle presión en su cuello hasta escuchar el "crack" de su tráquea al romperse?...

¿Porqué temía enfrentársele?

¿cúal sería su actitud al verla hoy deshecha?
¿Flaquearía? ¿lo reconsideraría?
¿cúal sería su propia reacción?

De ahora en adelante su fe en la humanidad quedaría en entredicho.
Se jubilaría de aquel sentimiento llamado Amor!
A partir de este momento, se posesionaría una desconfianza enfermiza en sí misma y en los demás, descubriendo por doquier dobles y ocultas intenciones al punto de llegar a la Paranoia....

Estaba de manera ciega convencid@ del aprecio de aquel que la acompañaba. Ahora no lo está ni de sus propios sentimientos. Creía que la valoraba en la medida en que lo merecia y que su entrega tenia igual grado de reciprocidad. Vanas ilusiones!

¿Cómo pudo ser tan tonta? ¿dejarse manipular así por tanto tiempo?

Convertida en rehen dentro de su propio tiempo y ambiente.
Con todos sus sentidos sometidos al dominio total de otro...
Manipulada cual titere. Herida en lo más hondo.

Están ya uno frente al otro.
El la invita cual aventurero, con osadia y picardia, confiado en su propuesta:  "Intentemoslo. Aprenderé a quererte". 

En un arranque, salido de no se sabe donde, le llegó a ella un aire de dignidad, aprecio y amor propio.
Y con una seguridad que hasta ese momento ella desconocía en si, solo atinó a reir de manera desmesurada.
Estaba sorprendida de su desfachatez!

Tanto cinismo concentrado en un solo ser, en un pedazo de hombre... En un poco hombre!
Los hombres de verdad no tratan como basura a su mujer ni a la madre de su hijo.

"El amor no se aprende. Nace de manera espontánea, cual lo hace una flor. Lo aprendido viene de afuera, por tanto es forzado, falso, obligado... Y yo, de falsedades estoy harta. De falsedades estoy ya curada!"

Y se alejó. Sonriendo. Asombrada. Perpleja de aquella proposición descabellada.

¿Intentarlo de nuevo? Que ella fuera estúpida!!!

No en vano le dicen "la loca"... Podrá serlo, pero no es estúpida...

Lo loco se controla, se trata e incluso se cura... Se supera!!!

Lo estúpido no... Es espontáneo como el amor... Simplemente nace y se mantiene... hasta su muerte.      


sábado, 3 de enero de 2015

El Salto al vacío... Pesadilla y despertar.

Una a una fue quitando las paletas de vidrio.

Se enfrentó a una ventana totalmente desnuda, sin obstáculo alguno entre su apartamento y el vacio...

Se aproximó con la cautela de un felino y se posesionó sobre ella.

Siempre le tuvo respeto, curiosidad y un disimulado anhelo. Logró sentarse en el marco... Sentada al borde de su ventana, solo atinó a observar la inmensidad del Cielo frente a ella. El cerro lucia más cerca e imponente. Las personas abajo, miserables, poca cosa, ajenas a su dolor y el mar mucho más inconquistable.

Solo la separaban de su ventana al pavimento distante y duro, la Ley de la Gravedad. Infame ley que te impide volar, alcanzar los cielos, conquistar tus miedos sin lastimarte.

Ella, sin nervios, fría... en si, vacia,  observó como sus músculos de modo inconsciente se pusieron tensos, tal vez ante la premonición de que éste sería el último, no, el peor de todos los errores cometidos hasta ese momento.

Que de saltar ya no habrían consecuencias, dramas ni enredos, solo conclusión, fatalidad y silencios. 


Y se vio saltando al vacío... dejándo atrás la pérdida que la atormentaba, que la hizo sufrir y la sacó de su realidad. Dejando atrás el desinterés de algunos, la frialdad de otros, a quienes minimizaron su dolor, el desprecio que sufrió y a aquellos bien intencionados que le dieron la espalda abandonandola a su suerte totalmente sola y frágil...

También visualizó los buenos momentos, las personas queridas, las lecciones aprendidas, su fortaleza ahora fraccionada, las amistades convertidas en familia, su amor por la noche, la lluvia, la hierba, el cuerpo masculino, la lectura, la música y el baile. observó como esos momentos iban quedando atrás... con nostalgia, con tristeza... Sintiendo una gran culpabilidad por no apreciarlas en su justa medida, años atrás....  

Se reconoció, con una sonrisa delatora, eterna y perdidamente enamorada. Con rostros distintos, cuerpos variados y nombres cambiantes, pero siempre enamorada. Siempre tras la ilusión del Amor... Y reflexionó, "Si el lanzarme, ¿es realmente una opción?",  "¿Si pierdo más dejándome llevar por el vacío que me llama y me enamora de modo embriagante?"

Trató de meditar, a lo rápido, pero sus pensamientos no eran del todo claros... se entrecruzaban cual dos mentes con vidas propias e independientes.

Una con ganas de vivir, de quedarse un tiempo más

... Otra animándola a partir... "Se te hace tarde para descansar... Solo toma un impulso y todo terminará... que te detiene? si entre el hoy y el mañana, existe un vacío, la nada, la eternidad"

Sentada... a 23 pisos de altura o un poco más...las dudas de último momento la absorbían. La consumía el
tomar la decisión de saltar... no por temor, sino por el dolor que se causaría...
¿Se desintegraría? ¿Dolería? ¿Y si no era exitosa y su mundo a partir de este fallido intento la condenaba a estar muerta en vida, arrepentida por siempre?

Su mente se hundió en aquello que  poco le ha importado, el qué dirán... Y una vez, ésto termine, "¿cómo me verán, qué dirán de mí? ¿Cómo me recordarán?, ¿Dejaré sonrisas y recuerdos? o solo,  ¿verguenza, señalamientos y culpa?"

Nunca le habia importado lo externo y en su último momento, ocupaba su espacio obnubilándolo... permeando su decisión ya tomada.

Pensó: "No hay que dejarse confundir en este momento. No en éste"!!!

Y saltó...

Saltó con una sonrisa en los labios, una lágrima en sus ojos y mil cuestionamientos en la mente, sin despedirse de nadie, salvo de su propia conciencia.


Saltó al vacio y se dejó llevar por la fuerte presión que la empujaba de manera acelerada a estrellarse en breve con el pavimento. Éste que "con risa pasmosa" la esperaba, ansioso.... presuroso... de verla en él estampada, destruida, convertida en nada... en una mancha amorfa más que le pertenecería.

Una mancha igual a la de otros cobardes que se le antecedieron...

Irónicamente al ir cayendo, no vio  su vida pasar frente a sus ojos en forma de película constante ni siquiera como pequeños retazos de ella...


Solamente podía visualizar el mar, oscuro, denso y pausado... con olas suaves que iban y volvían y en cada impulso, un recuerdo... un momento... apoyo.... cuidados... sonrisas... orgasmos.... abrazos y besos... aplausos y ojos de admiración y orgullo....


Cayó en cuenta, demasiado tarde, que habían sido mayores los buenos momentos. Que la vida le habia regalado gratificantes experiencias, que ya nunca más podría atesorar... ni soñar con repetir...

También se imaginó el futuro, que había maltrecho con su salto al vacío y que ya era imposible de forjar: se vio amada, con hijas o hijos, de cara al viento apostando a la honestidad, a la tranquilidad y a trascender en quienes tocase en su caminar por la vida, en lograr que sintieran orgullo de haberse topado con ella...

Ya en vano... Un golpe sutil, seco. En verdad corto.

Pensó sería peor... ya no existía dolor, solo un silencio eterno y  una infinita negritud, sin luces blancas que seguir....  sin pensamiento ya, sin emociones, sin sensibilidad... se había convertido en nada, cual vela extinguida a causa de su propio calor!

Todo había acabado... sin grandes espavientos ni  dantesco final.

Sin drama. Sin miedo. Sin novedad. Como si un "switch" hubiese hecho corto sin más ni más...

De pronto, un cosquilleo, una caricia, una palmada... allí estaba su madre...

"Te amo. Buenos Días! Disculpa que te he levantado, solo queria que recuerdes que TE AMO  y estoy aquí a tu lado"... 



 

viernes, 2 de enero de 2015

Si fuese una pintura...

    
Me gustaría ser de esas abstractas, de esas que todos ven, analizan e intentan interpretar.

De esas que no dicen nada realmente, pero gritan con desmedido realismo  "eso" que solo sabe y solo conoce el observador.

De esas que al verlas, quedas pasmado y enganchado con ganas de más, de ver más y recibir todo lo que la obra al frente te puede ofrecer, te puede regalar.


De esas que a todos convierte en "expertos", de esas que vuelven verborreico hasta al más sumiso, al más fatuo de los seres...

Que desenmascaran necios, imprudentes e ignorantes creyéndose, frente a lo abstracto, grandes genios....

De esas que  transmiten al observador sus propios sueños, realidades, depravaciones o temores. De esas que hacen brotar ideas silenciadas, análisis no admitidos,  momentos de introspección, de luz y  autoconocimiento.

 Que me veo así, guindada en una pared, dentro de una exposición, de un pintor importante o no, famoso  o callejero... que ésto lo de menos es...



Me observo siendo observada, por ojos fisgones, ávidos de saber qué soy, qué tengo, qué esconde cada pincelada en mi lienzo.... enredados en no saber cómo nací o porqué me hicieron...

Me reiría en silencio de sus conjeturas, de sus inventos, de sus ilusiones tratando de entender mi "realidad" subjetiva pero tan real.

Y de modo espontáneo, sin ningún tipo de explicación ni premeditación, me gustaría trascender: romper el lienzo, salir del marco y espantarlos a todos.

Espantarlos, sorprenderlos, da igual!!! Sacudirlos de su vida privada "socialmente aceptada" o estandarizada.  Hacerles ver que lo abstracto, lo divergente, lo diferente, lo extraño tiene vida en si... Hay más alla de lo que ven, mucho más de lo que perciben o creen percibir...  más de lo que creen entender...

Hay vida en mí. Lo abstracto, al igual que yo, contiene emociones, sentimientos, sensibilidad y vida, mucha vida... Tal vez una vida impulsiva, improvisada, sin dirección... vida alocada pero vida con capacidad de entregar más que de recibir, con una sensibilidad que desborda todo tipo racional de sentidos, con una expresión inentendible de mi misma, pero sencilla a la vez.

Al salir de mi marco, preguntaría a aquellos que viven dentro de composiciones estructuradas y simétricas, qué se siente? Porque de ello no se nada!!! Me falta estructura, pero me sobra sugestividad y ambiguedad.

Y para ser sincera, mi propia vaguedad me da placer, me llena... y me divierte ante lo incierto de mi actuar.

 Me permite ser quien soy, quien he sido hasta hoy y quien seguramente llegaré a ser el día de mañana, con los riesgos y la adrenalina que ha implicado pero con las alegrias garantizadas que produce no encasillarme, no medirme, no aceptar lo impuesto..

No caer en standares innecesarios, por lo menos innecesarios para mí y mi mundo interno...

La vida en si es como una exposición de artistas, de pintores. Los hay predecibles, aburridos, sobrios y tradicionales. Los hay de otro modo, los subersivos, que son totalmente antagónicos y que se arriesgan y pintan de modo totalmente explosivo, sin dirección pero con pasión...

Y estan sus obras, algunas expuestas, otras no... Otras están en un divan, en un sotano o en una esquina cualquiera llenas de polvo y tiempo a pesar de estar cubiertas con mantos, por  temor de ver la luz, sin saber que por si solas ya son una obra de arte única y valiosa... con público o no!!!

     Es una decisión personal que tipo de pintura se desea ser.  Que tipo de emoción se desea proyectar, por mi parte ser pintura abstracta es encantadoramente divertido... Todos, expertos o no, caen en el  juego y apuestan a conocer mi yo interno. Todos, sin entender que toda interpretación  efectuada hacia "afuera", todo analisis absurdo sobre mi,  no es más que sus propios secretos tan detalladamente ocultos, que insisten en ver en otro, porque temen y siempre han temido aceptar su propia realidad y reconocer sus tan calladas miserias...