lunes, 5 de enero de 2015

La verdad, a medias.

De golpe.
Sin anestesia.
Lo Presentia. Así lo supo y  finalmente se enteró... Se levantó un día cualquiera a su lado  y lo que daba por cierto no lo era.
Su mundo actual colapsaba y despertaba a una realidad: Siempre le habian mentido...
Lo vivido no era parte de su mundo, sino totalmente lo contrario.

El se lo admitió. Se sentó a su lado. En la cama. Vaya lugar!!!
Y le reveló la "crueldad".

"Crueldad" dicese de una clase de verdad más alla de la necesaria, con todo tipo de detalles y aberraciones que produce en el oyente o receptor, sorpresa, angustía y horror. Cuyo único objetivo es herir y ofender a quien escucha.  

Con horror debió admitir que lo que daba por sentado: su amistad, lealtad, amor, confidencias, hasta su "propia sexualidad" eran falsas. Que realmente no sentia nada por ella. Aún peor deseaba verla mal, caida, sufriendo e inclusive la odiaba, antes evasivo y en silencio. Ahora de manera burlesca y directa, confrontativo, con sarcasmo e ironías incluidas...

Él, liberado, abierto a su verdad... a medias. Ya no debía fingir ser un hombre. Solo le bastaba con soñar, con recrearse, con sentirse satisfecho y confiado en que ya no tendría que ser obligado a actuar frente a una mujer.
Ya no era necesario. Habia quedado claro!
Era evidente que le daban asco!!! 

Ella no sabía que hacer con su propio sistema de creencias y por consiguiente con su Fe y sus valores, al descubrir esta verdad. Que él no era y mucho menos es lo que aparentaba!

Sabia de casos. Habia escuchado historias ajenas, lejanas en las que a cualquiera le podía ocurrir! De hecho, en este mundo actual, donde más pesa la apariencia, el poseer, el fingir  y ser importante que el ser honesto, transparente y humilde, tenía conciencia que este tipo de estafa personal  es bastante común y que en un abrir y cerrar de ojos podemos enterarnos que nuestra vida era un teatro, y una de esas obras baratas, cursis y cuya taquilla nunca se llenó....en la cual todos, familiares y amigos, saben que es mala, menos sus actores principales.

Sabia de casos. De hombres que se pintan de diversos colores, para ocultar su "otro delicado yo, su debilidad, sus preferencias"....

Lo triste de esta historia es que la verdad siempre estuvo antes sus ojos. Solo que ella nunca lo quiso ver, mucho menos enfrentar... Negación total y absurda, tal vez autoprotección... Era demasiado doloroso para ser cierto. 

Y ahora, cómo manejaba la sarta de emociones y sentimientos que la embargaban?
¿Porqué sentía culpa? ¿Cómo lidiar con la verguenza? ¿Porqué sentía "pena ajena" si ella no era quien habia fallado?
Al contrario! Confió! Siempre dió lo mejor de sí.  Siempre lo defendío a ultranza!. Siempre creyó en él, sin imaginar que  a sus espaldas y en su ausencia, realmente fantaseaba aniquilándola con saña...

Había llegado el momento impostergable.
La última conversación. Todo debía quedar plasmado en papel.

Lo que una vez fue carne, pasión, llanto, sonrisas al borde de carcajadas, complicidad y seducción habia quedado reducido a este gran sentimiento de incomodidad con miradas furtivas de melancolía por parte de ella y de odio frontal, provenientes de él.

¿Cómo mirar de frente aquellos ojos que  una vez le sonreían escondiendo tras sus pupilas punzantes cuchillos prestos a atacarla?....
¿Cómo podria desprenderse de aquellas sus tan conocidas manos y brazos que hasta hace poco la acaricibian y rodeaban su cuerpo con deseo y lujuria, aparentando amor y entrega, cuando en realidad sentian asco y solo deseaban hacerle presión en su cuello hasta escuchar el "crack" de su tráquea al romperse?...

¿Porqué temía enfrentársele?

¿cúal sería su actitud al verla hoy deshecha?
¿Flaquearía? ¿lo reconsideraría?
¿cúal sería su propia reacción?

De ahora en adelante su fe en la humanidad quedaría en entredicho.
Se jubilaría de aquel sentimiento llamado Amor!
A partir de este momento, se posesionaría una desconfianza enfermiza en sí misma y en los demás, descubriendo por doquier dobles y ocultas intenciones al punto de llegar a la Paranoia....

Estaba de manera ciega convencid@ del aprecio de aquel que la acompañaba. Ahora no lo está ni de sus propios sentimientos. Creía que la valoraba en la medida en que lo merecia y que su entrega tenia igual grado de reciprocidad. Vanas ilusiones!

¿Cómo pudo ser tan tonta? ¿dejarse manipular así por tanto tiempo?

Convertida en rehen dentro de su propio tiempo y ambiente.
Con todos sus sentidos sometidos al dominio total de otro...
Manipulada cual titere. Herida en lo más hondo.

Están ya uno frente al otro.
El la invita cual aventurero, con osadia y picardia, confiado en su propuesta:  "Intentemoslo. Aprenderé a quererte". 

En un arranque, salido de no se sabe donde, le llegó a ella un aire de dignidad, aprecio y amor propio.
Y con una seguridad que hasta ese momento ella desconocía en si, solo atinó a reir de manera desmesurada.
Estaba sorprendida de su desfachatez!

Tanto cinismo concentrado en un solo ser, en un pedazo de hombre... En un poco hombre!
Los hombres de verdad no tratan como basura a su mujer ni a la madre de su hijo.

"El amor no se aprende. Nace de manera espontánea, cual lo hace una flor. Lo aprendido viene de afuera, por tanto es forzado, falso, obligado... Y yo, de falsedades estoy harta. De falsedades estoy ya curada!"

Y se alejó. Sonriendo. Asombrada. Perpleja de aquella proposición descabellada.

¿Intentarlo de nuevo? Que ella fuera estúpida!!!

No en vano le dicen "la loca"... Podrá serlo, pero no es estúpida...

Lo loco se controla, se trata e incluso se cura... Se supera!!!

Lo estúpido no... Es espontáneo como el amor... Simplemente nace y se mantiene... hasta su muerte.      


sábado, 3 de enero de 2015

El Salto al vacío... Pesadilla y despertar.

Una a una fue quitando las paletas de vidrio.

Se enfrentó a una ventana totalmente desnuda, sin obstáculo alguno entre su apartamento y el vacio...

Se aproximó con la cautela de un felino y se posesionó sobre ella.

Siempre le tuvo respeto, curiosidad y un disimulado anhelo. Logró sentarse en el marco... Sentada al borde de su ventana, solo atinó a observar la inmensidad del Cielo frente a ella. El cerro lucia más cerca e imponente. Las personas abajo, miserables, poca cosa, ajenas a su dolor y el mar mucho más inconquistable.

Solo la separaban de su ventana al pavimento distante y duro, la Ley de la Gravedad. Infame ley que te impide volar, alcanzar los cielos, conquistar tus miedos sin lastimarte.

Ella, sin nervios, fría... en si, vacia,  observó como sus músculos de modo inconsciente se pusieron tensos, tal vez ante la premonición de que éste sería el último, no, el peor de todos los errores cometidos hasta ese momento.

Que de saltar ya no habrían consecuencias, dramas ni enredos, solo conclusión, fatalidad y silencios. 


Y se vio saltando al vacío... dejándo atrás la pérdida que la atormentaba, que la hizo sufrir y la sacó de su realidad. Dejando atrás el desinterés de algunos, la frialdad de otros, a quienes minimizaron su dolor, el desprecio que sufrió y a aquellos bien intencionados que le dieron la espalda abandonandola a su suerte totalmente sola y frágil...

También visualizó los buenos momentos, las personas queridas, las lecciones aprendidas, su fortaleza ahora fraccionada, las amistades convertidas en familia, su amor por la noche, la lluvia, la hierba, el cuerpo masculino, la lectura, la música y el baile. observó como esos momentos iban quedando atrás... con nostalgia, con tristeza... Sintiendo una gran culpabilidad por no apreciarlas en su justa medida, años atrás....  

Se reconoció, con una sonrisa delatora, eterna y perdidamente enamorada. Con rostros distintos, cuerpos variados y nombres cambiantes, pero siempre enamorada. Siempre tras la ilusión del Amor... Y reflexionó, "Si el lanzarme, ¿es realmente una opción?",  "¿Si pierdo más dejándome llevar por el vacío que me llama y me enamora de modo embriagante?"

Trató de meditar, a lo rápido, pero sus pensamientos no eran del todo claros... se entrecruzaban cual dos mentes con vidas propias e independientes.

Una con ganas de vivir, de quedarse un tiempo más

... Otra animándola a partir... "Se te hace tarde para descansar... Solo toma un impulso y todo terminará... que te detiene? si entre el hoy y el mañana, existe un vacío, la nada, la eternidad"

Sentada... a 23 pisos de altura o un poco más...las dudas de último momento la absorbían. La consumía el
tomar la decisión de saltar... no por temor, sino por el dolor que se causaría...
¿Se desintegraría? ¿Dolería? ¿Y si no era exitosa y su mundo a partir de este fallido intento la condenaba a estar muerta en vida, arrepentida por siempre?

Su mente se hundió en aquello que  poco le ha importado, el qué dirán... Y una vez, ésto termine, "¿cómo me verán, qué dirán de mí? ¿Cómo me recordarán?, ¿Dejaré sonrisas y recuerdos? o solo,  ¿verguenza, señalamientos y culpa?"

Nunca le habia importado lo externo y en su último momento, ocupaba su espacio obnubilándolo... permeando su decisión ya tomada.

Pensó: "No hay que dejarse confundir en este momento. No en éste"!!!

Y saltó...

Saltó con una sonrisa en los labios, una lágrima en sus ojos y mil cuestionamientos en la mente, sin despedirse de nadie, salvo de su propia conciencia.


Saltó al vacio y se dejó llevar por la fuerte presión que la empujaba de manera acelerada a estrellarse en breve con el pavimento. Éste que "con risa pasmosa" la esperaba, ansioso.... presuroso... de verla en él estampada, destruida, convertida en nada... en una mancha amorfa más que le pertenecería.

Una mancha igual a la de otros cobardes que se le antecedieron...

Irónicamente al ir cayendo, no vio  su vida pasar frente a sus ojos en forma de película constante ni siquiera como pequeños retazos de ella...


Solamente podía visualizar el mar, oscuro, denso y pausado... con olas suaves que iban y volvían y en cada impulso, un recuerdo... un momento... apoyo.... cuidados... sonrisas... orgasmos.... abrazos y besos... aplausos y ojos de admiración y orgullo....


Cayó en cuenta, demasiado tarde, que habían sido mayores los buenos momentos. Que la vida le habia regalado gratificantes experiencias, que ya nunca más podría atesorar... ni soñar con repetir...

También se imaginó el futuro, que había maltrecho con su salto al vacío y que ya era imposible de forjar: se vio amada, con hijas o hijos, de cara al viento apostando a la honestidad, a la tranquilidad y a trascender en quienes tocase en su caminar por la vida, en lograr que sintieran orgullo de haberse topado con ella...

Ya en vano... Un golpe sutil, seco. En verdad corto.

Pensó sería peor... ya no existía dolor, solo un silencio eterno y  una infinita negritud, sin luces blancas que seguir....  sin pensamiento ya, sin emociones, sin sensibilidad... se había convertido en nada, cual vela extinguida a causa de su propio calor!

Todo había acabado... sin grandes espavientos ni  dantesco final.

Sin drama. Sin miedo. Sin novedad. Como si un "switch" hubiese hecho corto sin más ni más...

De pronto, un cosquilleo, una caricia, una palmada... allí estaba su madre...

"Te amo. Buenos Días! Disculpa que te he levantado, solo queria que recuerdes que TE AMO  y estoy aquí a tu lado"... 



 

viernes, 2 de enero de 2015

Si fuese una pintura...

    
Me gustaría ser de esas abstractas, de esas que todos ven, analizan e intentan interpretar.

De esas que no dicen nada realmente, pero gritan con desmedido realismo  "eso" que solo sabe y solo conoce el observador.

De esas que al verlas, quedas pasmado y enganchado con ganas de más, de ver más y recibir todo lo que la obra al frente te puede ofrecer, te puede regalar.


De esas que a todos convierte en "expertos", de esas que vuelven verborreico hasta al más sumiso, al más fatuo de los seres...

Que desenmascaran necios, imprudentes e ignorantes creyéndose, frente a lo abstracto, grandes genios....

De esas que  transmiten al observador sus propios sueños, realidades, depravaciones o temores. De esas que hacen brotar ideas silenciadas, análisis no admitidos,  momentos de introspección, de luz y  autoconocimiento.

 Que me veo así, guindada en una pared, dentro de una exposición, de un pintor importante o no, famoso  o callejero... que ésto lo de menos es...



Me observo siendo observada, por ojos fisgones, ávidos de saber qué soy, qué tengo, qué esconde cada pincelada en mi lienzo.... enredados en no saber cómo nací o porqué me hicieron...

Me reiría en silencio de sus conjeturas, de sus inventos, de sus ilusiones tratando de entender mi "realidad" subjetiva pero tan real.

Y de modo espontáneo, sin ningún tipo de explicación ni premeditación, me gustaría trascender: romper el lienzo, salir del marco y espantarlos a todos.

Espantarlos, sorprenderlos, da igual!!! Sacudirlos de su vida privada "socialmente aceptada" o estandarizada.  Hacerles ver que lo abstracto, lo divergente, lo diferente, lo extraño tiene vida en si... Hay más alla de lo que ven, mucho más de lo que perciben o creen percibir...  más de lo que creen entender...

Hay vida en mí. Lo abstracto, al igual que yo, contiene emociones, sentimientos, sensibilidad y vida, mucha vida... Tal vez una vida impulsiva, improvisada, sin dirección... vida alocada pero vida con capacidad de entregar más que de recibir, con una sensibilidad que desborda todo tipo racional de sentidos, con una expresión inentendible de mi misma, pero sencilla a la vez.

Al salir de mi marco, preguntaría a aquellos que viven dentro de composiciones estructuradas y simétricas, qué se siente? Porque de ello no se nada!!! Me falta estructura, pero me sobra sugestividad y ambiguedad.

Y para ser sincera, mi propia vaguedad me da placer, me llena... y me divierte ante lo incierto de mi actuar.

 Me permite ser quien soy, quien he sido hasta hoy y quien seguramente llegaré a ser el día de mañana, con los riesgos y la adrenalina que ha implicado pero con las alegrias garantizadas que produce no encasillarme, no medirme, no aceptar lo impuesto..

No caer en standares innecesarios, por lo menos innecesarios para mí y mi mundo interno...

La vida en si es como una exposición de artistas, de pintores. Los hay predecibles, aburridos, sobrios y tradicionales. Los hay de otro modo, los subersivos, que son totalmente antagónicos y que se arriesgan y pintan de modo totalmente explosivo, sin dirección pero con pasión...

Y estan sus obras, algunas expuestas, otras no... Otras están en un divan, en un sotano o en una esquina cualquiera llenas de polvo y tiempo a pesar de estar cubiertas con mantos, por  temor de ver la luz, sin saber que por si solas ya son una obra de arte única y valiosa... con público o no!!!

     Es una decisión personal que tipo de pintura se desea ser.  Que tipo de emoción se desea proyectar, por mi parte ser pintura abstracta es encantadoramente divertido... Todos, expertos o no, caen en el  juego y apuestan a conocer mi yo interno. Todos, sin entender que toda interpretación  efectuada hacia "afuera", todo analisis absurdo sobre mi,  no es más que sus propios secretos tan detalladamente ocultos, que insisten en ver en otro, porque temen y siempre han temido aceptar su propia realidad y reconocer sus tan calladas miserias... 

miércoles, 31 de diciembre de 2014

A pocas horas del cambio de año....


... y ya quiero que se acabe el 2014.

Año que casí muere, dejándome a mi con un año más a cuestas y uno menos por vivir, pero a Dios gracias con vida... y vida de la buena, de ese tipo de vida gratificante, que al cerrar los ojos, produce sonrisas y suspiros, en la intimidad complice de tus recuerdos con historias no compartidas y emociones algo ocultas.


2014... año que trajo a mi vida momentos interesantes, que descubrió en mí talentos y dichas insospechadas, reencuentros necesarios y esperados y sobre todo,  esa sensación gratificante y algo egocéntrica de que todo lo puedo..... solo hay que intentarlo...


De que no hay imposibles, solo mentes esclavas de sus propios miedos e inseguridades...


Año 2014, ya casí te vas y te confieso que poco te extrañare, a pesar de los buenos momentos que en tí viví, pese a lo mucho que sentí que crecí, que me conocí y me fortalecí.

Igual fue un año donde existió su cuota de dolor al ver partir seres de luz, amigos sinceros, alegres y dignos de ejemplo, de este mundo terrenal hacia tu mundo perfecto y eterno, Señor.

Pero a pesar de todo lo positivo o aleccionador que experimenté en el año que fenece, muero de curiosidad y siento demasiada ansiedad por el nuevo año que en breve se asoma.

Me siento preparada para lo que traera, con sus altas y sus bajas, porque casí de todo he vivido y heme aquí, he sobrevivido, para mi bien y el de la gente que me aprecia, me quiere o inclusive, para aquellos que me malentienden o me envidian, heme aquí de pie, a veces de rodillas, más nunca vencida, para poder seguir brindando un poco de mí a quien lo quiera tomar o apreciar.

Atrás..... Ufffff atrás quedaron en el 2014, vendavales, huracanes, lloviznas fuertes y largas que creiamos no poder superar, a las que le dimos más valor, permanencia y más fuerza del que realmente tenían....

Cambios climáticos que se llevaron muchas cosas, memorias, vivencias, sentimientos e inclusive personas, menos nuestra fuerza, nuestro valor y entereza. Que no pudieron con nuestra determinación de seguir adelante, aún cuando nuestros pasos fuesen débiles al inicio y de un paso a la vez...

Que nos dejaron esa gran satisfacción de sentirnos vencedoras, pese a que todo atentaba, hasta el día de hoy, con sepultar este sentimiento de victoria.

Atrás en el 2014, se quedaron esas ganas necias de llorar por lo que no se tiene y realmente no se necesita para ser feliz y se posesiona con fuerza inaudita esas necesidad imperiosa de reconocer publicamente que no puedo pensar en una vida mejor que la que hoy vivo, junto a quienes más amo y me aceptan tal cual soy. He de reconocer hoy, último día del año, que amo la vida y las oportunidades que me ha regalado Dios!!!

Me imagino que el 2015, traerá su cuota de llanto y malestar, veo ya la pesadumbre, la desazon y  la tristeza  tocando mi puerta a rabiar, exigiendo su tan acomodado y conocido espacio.... pero dudo mucho que los dejaré pasar.... y si a pesar de mi decisión, se cuelan bajo las rendijas o alguna grieta mal sellada por mi, su permanencia será muy poca....

Que mi actitud, mi nuevo yo, no se lleva ya con ellas. Les resultan antipáticamente lastimeras, pesadas y arrogantes ...



Por lo pronto, pondré mi mejor cara.... Resaltaré lo mejor de mí....

Me encaramare en mis tacones y caminaré con mi característica fuerza y seguridad, aun cuando deba ponerme curitas....

Que eso es lo de menos, lo de más es que camino y me sostengo aún con mis dos piernas y mis muslos algo, por no decir muy, carnosos...

Este año que se avecina, tengo resoluciones (asumo que como todo el mundo) pero las mias no son pretenciosas ni siquiera materiales.... "solo" deseo ser mejor hija, mejor madre, mejor compañera, amante y esposa idonea, y sobre todo una mejor hermana y amiga de esas personas que Dios me ha dejado aquí en la Tierra para brindarles mi afecto y lealtad.

Creo que mis aspiraciones, sin ser muchas, son inmensas y algo dificil de realizar. Se requiere compromiso, caracter, constancia y valor para cumplirlas, pero tengo Fé en que si no me dejo boicotear por mis eternos enemigos, la ira y la impulsividad, lograré cumplirlas....

Tengo 365 días para lograrlo y todas las ganas de poner  mis sueños en marcha... por mi, por los mios y por agradecerle a Dios que me da la oportunidad hasta ahora de abrir mis ojos tras el paso de la noche, tras caminar entre tinieblas y sobre todo, que me permite resurgir de mi ocaso, una y otra vez.    Que permite que deje en este viejo año que hoy muere, pedazos de mi ser, inservibles ya para mí y para aquellos a quienes amo y son mi razón de vivir.


Recibamos pues con fuerza, alegria y confianza el nuevo año que se avecina...

Hacía el voy.... Este que se va, ya no hace falta....
Hace falta el que vendrá....

Feliz cambio de año!!!

sábado, 27 de diciembre de 2014

Lo que duele en el alma...


La vida me ha enseñado que las diferencias entre las cosas y los seres vivos no existen.

De hecho muchos seres humanos viven y son tratados e ignorados como cosas. Dejados a un lado cual objetos sin vida, sin importancia... y son tratados o amados, vaya palabra!!!, cual trasto o mueble viejo.

Aquel mueble necesario, presa de la costumbre, que está alli pero que incomoda, que no se extraña, que no se toca.... y lo ven de refilon, lo tratan  a lo rápido, dejándolo de último, queriéndolo con la ley del mínimo esfuerzo... sin ningún tipo de atenciones aun cuando pareciese que sí, entregándole migajas, sobras, cansancios o los últimos quince minutos de su tiempo cuando todo lo importante, interesante  o prioritario ha pasado.... Cuando acaba el día, para aparentar un inusitado interes.    

A veces hay más contenido, cercania e historia entre las cosas que entre los humanos.

Como la mesa aquella de sala y la imponente lámpara puesta sobre ella... la mesa la sostiene en una clandestina complicidad. La lámpara la contiene y la abraza confiada con su intenso calor.
Juraría que jamás se sienten solas ni ignoradas...

Que el lado oscuro de la libertad es  compartir cercanias temporales y caer posteriormente en la despiadada soledad..... y el precio de la compañia, viene siendo el mismo, la implacable soledad sabiendo que se está acompañado pero a la espera, que se está cerca pero de modo tan distante.

Que hay días en que los humanos no conversan ni siquiera con la mirada. Que se evaden con despiadada naturalidad, cual sarna ponzoñosa, que no se tocan ni se abrazan.... mucho menos ni por accidente, no lo quiera Dios, se besan... Es esos días que los silencios ofenden, incomodan y producen en la psiquis  replanteamientos que duelen y dudas que espantan...

Y es que en esos días, noches y madrugadas se notan las distancias con claridad meridiana, brotan las diferencias que se pretendian ocultar  y  la verdad abofetea tu cara...

No sabes si sorprenderte con la revelación de tus pensamientos o enojarte por decidir dejarlos pasar....

Entonces, solo entonces duele el alma a una de las partes. La que lo nota, la que lo ve, aquella a quien le duele el alma...  la que espera un milagro, un cambio o una novedad...

La otra solo evade, ignora y se convence de que no pasa nada...    

Y no importa las distancias que recorran, el cambio de escenario, la salida de ciertos actores de la trama, las alegrias pasajeras por festejos o terceros, las sorpresas rogadas.... el distanciamiento sigue alli, el vacio retumba entre aquellos personajes....

y solo uno lo ve, solo uno... el que entregó el alma. el que confió, el que espera..... el que se atrevió a soñar...

Por eso se dice, que soñar.... soñar no paga!

Ni confiar, ni entregar... mucho menos esperar... 

domingo, 21 de diciembre de 2014

Mi pesado equipaje...

Decidí dejarlo en la mitad del camino. Cuando realicé que era demasiado pesado, con variadas valijas de contenido dudoso e inservibles maletas sin llaves ni combinaciones... Y así lo hice, lo dejé alli, desparramado, sin arrepentimiento alguno, sin dudas ni mucha reflexión. 

De más está el afirmar que me resultaba odioso su peso. Me complicaba la vida en todos sus aspectos, dejándome sin energia para lo más elemental.
Me impedia respirar con libertad, haciendo mis pasos más etéreos, vacíos y falsos.

Y de pronto sucedió sin planearlo. Un día cualquiera me fuí rebelando, o debo escribir, hartando. Y fue así, en el camino sin darme cuenta, ese día cualquiera, cayó una maleta, quedando rezagada, atrás, en el pasado a donde pertenecía  y se perdió. Era grande, absurda, envuelta en penumbras y dolores olvidados, ya superados, pero que yo insistía en sacarla a pasear de vez en cuando , aún en momentos soleados, aún estando de fiesta o con buena compañia... 


Entonces comprendí que las demás podían "perderse" para mi bien. Y así, sin casi meditar sin planeación alguna, por puro amor propio y algo de comodidad,  las fuí soltando una a una, sin revisar..... y las dejé a la mitad del camino.

Algunas las escondí a la vera del camino. Su contenido era demasiado vergonzoso para ser encontrado y expuesto.

Otras simplemente las dejé a la orilla del camino, abiertas, revueltas, dispuestas a ser reecontradas... a algun otro mortal ayudará.... que mi equipaje absurdo sea usado, absorbido y sentido.

Y así continuo con mi vida, despojándome poco a poco de lo que hace daño, de lo que agobia, incomoda y enferma... De lo que me impide caminar con mayor premura o seguridad.... de todo lo que se me hace imposible de cargar... No es fácil pero lo intento...

Pero para ser del todo sincera, debo admitir que aún hoy  día mantengo alguna que otra caja o maleta grande conmigo... Es el compendio de lo peor, de aquello innombrable y por ende casí imborrable...  A pesar de dejarla olvidada en alguna curva, en algún abismo, no se cómo se las arregla para volver a mi a la mañana siguiente o cuando menos se le espera. Cobra vida, adquiere fuerzas, corre, me busca y se adhiere a mi con inusitada fuerza cual niño que teme el destete....

Y así me adapto a ella, a mi caja personal, que se niega a abandonarme...Mi caja cree que sin ella no puedo seguir y por ello evita hablar de crecimiento, superación, futuro y esperanzas. Para ella no hay mañana. Lo sabe y le teme incluso al hoy, pues cada día que llega es uno menos para ella.... Es su invitación al olvido definitivo, al adios que tanto teme que llegue.  

Por momentos, no siento su peso, su carga ni su incomodidad. Le teme a la luz. En días soleados, claros, con brisa y verano suelo verla agazapada bajo algún arbusto,
escondida mirándome a lo lejos con una mezcla de envidia, rencor y frustración. Y yo, aprovechando, ese golpe de libertad camino presurosa, alejándome de ella, lo más que puedo... poniendo distancia entre ambas pues no somos amigas, sino todo lo contrario. Y escapo, me aliviano, incluso puedo correr, saltar y bailar ya que no me duelen los hombros, la espalda deja de arquearse y mis piernas ya no tiemblan por ese peso tan bien conocido de mis eternas compañias......  
  
Pero cuando llega el invierno, aún cuando solo fuese una lluvia fugaz o un bajareque pertinaz, ... aparece intespestivamente, sin aviso ni invitación, haciéndome un recorderís malvado y cruel de que si bien es cierto, la pude dejar atrás como basura, como migajas de un pasado que evito, que olvido, que niego.... la dueña soy yo y nunca podré escapar del todo de ella...

Lo que desconoce mi caja personal, es que con el arribo de los veranos, con el pasar del tiempo, y con cada invierno, al parecer ella se hace más pequeña, frágil y manejable... sera la costumbre de su compañia, no lo se... pero no me pesa. No como antes.

Y le tengo algo de aprecio y respeto, porque es parte de mi historia.... Esa historia que va quedando atrás.... y mientras se va diluyendo con las gotas de lluvia que caen en cada nuevo invierno, la trato con delicadeza, con el conocimiento y la conciencia que me dicen que pronto seguiré yo sola, sin la caja aquella.

Hoy más llevadera, más chica, casí imperceptible... Se niega a irse del todo, sin entender que mi independencia le dará su libertad y solo entonces podrá descansar en paz con sus amigas, las demás cajetas, valijas y maletas que esperan por ella en la mitad del que fuera mi camino ...   
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miércoles, 17 de diciembre de 2014

Charcos de agua, lodo y lo demás...

Me encanta caminar sobre charcos de agua.

El caminar sobre ellos me calma, mis pasos se ven fuertes, pesados y sabios más sus reflejos son errantes, deformes y sucios.
No queda marca tras mi andar. No quedan pruebas ni consecuencias de mi oscilante caminar, cual si nunca nada hubiese pasado. No hay errores ni aciertos. Ni triunfos ni fracasos. Soy invisible, dichosamente anónima.

Me gusta caminar sobre charcos de agua o lodo.
Es que pareciese que soy una mujer con poderes sobrenaturales. Camino sobre agua sin ahogarme, sin temer, sin mojarme y sin necesidad de provocar reacciones, drama o desgracia.

Me enloquece caminar sobre charcos de agua, lodo o ambos.
Sobre ellos no es necesario fingir, no tengo que aparentar propiedad, rectitud ni sobriedad, ni siquiera decencia, mucho menos cordura.
Piensan que voy hacia algún lado "importante" y en mi interior.... gozo mi momento lúdico, dejándome llevar por el placer casí infantil que provocan las gotas, el chapoteo, el frío, el viento y mis propios espasmos.


Me vuelvo ociosa al caminar sobre charcos de agua o lodo.
Retorno a mis años de infancia, en los cuales abundaban los olores a tierra, hierba, atardecer y sano ocio, cuando podía estar sucia, desgreñada y al natural sin ser juzgada, cuando podía sonreir sin causa aparente y sin tener que dar explicaciones.

En los cuales no se esperaba realmente mucho de mi, salvo que creciera... y dejara de observar, cuestionar y juzgar lo que no entendiera o no era de mi incumbencia... pero que en realidad si lo era.

Me sosiega. Me apacigua el alma el caminar sobre charcos de agua .

Siento una quietud poco frecuente, anormal, al no poder ver realmente mi sombra reflejada, al perderme en las ondanadas acuáticas cual caricatura mal hecha pero perfecta. Tal cual soy en realidad, indiscutiblemente mal hecha pero definitivamente perfecta.

Se que estoy alli, veo mi reflejo pero no me reconozco y me encanta!!!.

Soy feliz y me confundo con los charcos...

Desaparecen los límites entre los charcos de mis ojos y aquellos callejeros.

Me sumergo. Me abandono y es solo entonces que puedo fantasear a ser quien quiera ser, separándome de mi fachada y olvidando al menos por pequeños momentos, el que Ustedes creen es, mi verdadero yo.